LA CENA ESTÁ SERVIDA

Desde que aquella noche nos comimos a María todo cambió entre nosotros. No creo que me sea posible evaluar dicho cambio como algo negativo, puesto que aquel acto aberrante nos mantendrá unidos de por vida. Pero tampoco podría deducirse lo contrario, es decir, que aquel acto inaugurara de algún modo un devenir positivo con respecto… Sigue leyendo LA CENA ESTÁ SERVIDA

Para A

Dime seis veces seis y te diré que contigo no son suficientes. El problema es que últimamente no hacía más que dejarme querer, pero ahora me ha golpeado una ola cuando tenía la boca abierta. Me había acostumbrado a pensar en un cadáver y había olvidado lo que era orbitar alrededor de alguien que canta… Sigue leyendo Para A

LA CASITA DE OLABARRI

La vida es siempre dura, porque la vida, en tanto que proyecto de la naturaleza, es como una roca gigantesca que se cierne accidentalmente sobre un poblado de chabolas, o como el achaque agónico de un moribundo tendido bajo la implacable luz de un quirófano. De la vida desconocemos su fin, pero no su final.… Sigue leyendo LA CASITA DE OLABARRI

Recuerdos de un estudiante en Salamanca

Todavía es buena hora para levantarse. Son las 8:30 , la ciudad: Salamanca. Hace frío hoy. Café caliente y en compañía. Te marchas a clase, a la rutina del estudiante, es procesión estudiantil matinal de estos días. El campus está helado, el césped blanco como en las sábanas  que todos añoran estar revueltos. Los árboles… Sigue leyendo Recuerdos de un estudiante en Salamanca

Fragmento. Historia del señor C.

Fulgencio Amador le dijo al señor Cascaval que había muchas formas diferentes para denominar lo que estaban a punto de hacer. Le dijo que, por ejemplo, en su tierra se decía “pintarse unas rayas”, pero que también había oído decir “estirar unas líneas”, o, como le había escuchado a un colombiano, “trazarse unas clenchas”. La… Sigue leyendo Fragmento. Historia del señor C.

«La campana de Marbacher». Historia del señor Cascaval. Fragmento.

La iluminación del Kizsten confería al club un ambiente Chill out. La camarera que les sirvió era una mujer joven. Los dos amigos coincidieron en que era preciosa. Los bucles de su cabello eran de color negro azabache. Sus ojos de un color azul intenso. Su sonrisa más radiante que las estrellas. Después de la… Sigue leyendo «La campana de Marbacher». Historia del señor Cascaval. Fragmento.

«La campana de Marbacher». Fragmento. La historia del señor Cascaval.

Simone, la encargada del Bäckerei, recibió al señor Cascaval a las puertas del establecimiento. Simone era una mujer corpulenta. Tenía el pelo muy rubio y lo llevaba recogido en dos trenzas que le caían por los hombros. Los ojos eran de color verde, y por la luminosidad de su rostro, sería imposible imaginar que pasara… Sigue leyendo «La campana de Marbacher». Fragmento. La historia del señor Cascaval.

Servicios funerarios

             Creía que el trabajo de taxista en esta mustia ciudad, ya encorvada por el peso de sus grandes épocas, no iba a proporcionarme aventuras dignas de ser contadas. Por aquel tiempo, ya me había acostumbrado a la rutina del día. Podía predecir casi cualquier movimiento de la ciudad divisando… Sigue leyendo Servicios funerarios

Literato

         Contaba ya más años que muchos de los libros que leía, y hacía más de cuarenta que dedicaba sus fuerzas a la composición de cuentos y relatos, en su mayoría de ficción. Había desarrollado un gran amor por la literatura. “Sólo en ella”, decía, “encuentro el sentido que el mundo se… Sigue leyendo Literato