1º Carta a la tía G.

Querida tía G. supongo que sabrá adivinar de antemano el motivo por el cual le remito estas pocas líneas con tanta urgencia. Ya sabe los antecedentes de «locura» que persiguen a nuestra familia desde tan remotas épocas, a veces pienso que en algún momento de la historia jamás escrito, algún encantador o demonio maligno echó… Sigue leyendo 1º Carta a la tía G.

Yulisia

¡Oh Yulisia de mi alma obscena!  es tu lengua entre las mieles y de qué mieles hablo, de la miel ámbar como el sarro cuando veo a mi polla hundirse lúbrica, mal sana y ahí se pierda en tu sucia y negra boca.

Sin duda alguna ¡Júpiter estaba allí!

Mi vecino, un tipo singular y extrovertido, con no pocas dotes de seductor, mujeriego, y que en definitiva, a pesar de mi condición sexual, no puedo sino admitir que resulta ser un hombre bastante atractivo, tiene el peculiar nombre de Júpiter. Dicho nombre, no viene dado en ningún caso por el hecho de que mi… Sigue leyendo Sin duda alguna ¡Júpiter estaba allí!

Sobre la nueva carisma popular

Sensibilidad «post-moderna» ¡Qué harto me tienen! Pandilla de fundamentalistas y recolectores de mierda. Se nutren de la sublimación de la idea, de la sublimación del Padre,

Entremeses

Hermano Casio, babeas como un perro hambriento. Olfateas el plato bajo tus narices, Pero ¡Qué plato! Casio. Tus ojos se precipitan hacia el guiso como dos negras moscas. -«Un buen estofado de cebolla» dices, ¡Oh Casio desdichado! Un corazón enmugrecido y tierno como una manzana. Por las arterias te saludan los gusanos, que no han… Sigue leyendo Entremeses

«Noche de brujas»

“Encuentro en el mal un atractivo bastante punzante para despertar en mí todas las sensaciones de placer y me entrego a él sólo por él, y sin otro interés que él en sí mismo”   Durcet, el banquero. En aquel sitio apartado unos niños llamaron al timbre de la casa número 69. Se trataba de… Sigue leyendo «Noche de brujas»