CHARLOT

“Ahora estoy inmerso en el vacío. Y he de seguir así. No existe ya destino. Solo hechos sucesivos a los que se les da el sentido que uno cree que tienen”. Yo no la conocía de nada. Ni siquiera de oídas. Sin embargo, ella sí que había oído hablar de mí, incluso me había visto… Sigue leyendo CHARLOT

TRAS LA MIRILLA

Inocencia Concepción vivía sola. Era una mujer de ochenta y dos años, con muchas arrugas en la cara y con la piel de las manos apergaminada, pero aún bastante lúcida y con los ojos brillantes y vivos que desprendían un aire de eterna jovialidad. Inocencia Concepción había estado casada por muchos años antes de quedarse… Sigue leyendo TRAS LA MIRILLA

PATÓGENOS

El universo es infinito. Dicen que el universo se expande. Pero ¿puede expandirse lo que no tiene fin? Si no tiene fin tampoco tendrá principio. Algunos piensan que el universo es de tal naturaleza, que si partiéramos en una dirección determinada, acabaríamos retornando al punto de inicio. ¿Tiene el universo la forma de una circunferencia,… Sigue leyendo PATÓGENOS

LA CASITA DE OLABARRI

La vida es siempre dura, porque la vida, en tanto que proyecto de la naturaleza, es como una roca gigantesca que se cierne accidentalmente sobre un poblado de chabolas, o como el achaque agónico de un moribundo tendido bajo la implacable luz de un quirófano. De la vida desconocemos su fin, pero no su final.… Sigue leyendo LA CASITA DE OLABARRI

Capítulo 3. La isla de los monos: una distopía ecologista

Conforme avanzábamos por el grueso del bosque, nos sobrevino una extraña sensación al divisar a lo lejos un estercolero de inimaginables proporciones, y del cual emanaba una cortina de gases de color verde cuyo hedor empezó a filtrarse a través de los conductos de ventilación. Decenas de camiones cargados hasta arriba de mierda vertían toneladas… Sigue leyendo Capítulo 3. La isla de los monos: una distopía ecologista

La isla de los monos. Capítulo 2: Hotel y desayuno

Al terminar la semana acabábamos exhaustos. De tanto fregar platos teníamos las manos en carne viva. Nuestro único consuelo era la llegada del fin de semana, entonces era cuando bajábamos hacia el pueblecito y nos emborrachábamos a Guinness en el “Samay Pub” hasta las tantas de la madrugada. Allí nos desahogábamos. Solo en el “Samay… Sigue leyendo La isla de los monos. Capítulo 2: Hotel y desayuno

LA ISLA DE LOS MONOS

Desde la ventana del avión, la luz del amanecer resplandecía sobre el horizonte como una orilla en llamas. Planeábamos sobre un mar de nubes en el que apenas un instante después nos sumergimos. Atravesamos un violento tramo de turbulencias y finalmente volvió la claridad. Ahora se podían discernir los verdes prados de Irlanda, irradiados por… Sigue leyendo LA ISLA DE LOS MONOS

Fragmento. Historia del señor C.

Fulgencio Amador le dijo al señor Cascaval que había muchas formas diferentes para denominar lo que estaban a punto de hacer. Le dijo que, por ejemplo, en su tierra se decía “pintarse unas rayas”, pero que también había oído decir “estirar unas líneas”, o, como le había escuchado a un colombiano, “trazarse unas clenchas”. La… Sigue leyendo Fragmento. Historia del señor C.