En el metro

      La historia que voy a contar no tiene precedente en mis memorias, ni en las memorias de nadie que haya conocido. La verdad, no sé muy bien cuál fue la causa de esta, ni siquiera estoy seguro de haberla vivido de verdad; pues bien podría haber sido una de las muchas historias… Sigue leyendo En el metro

Nosotros los noble

“¡Nosotros los noble, nosotros los buenos, nosotros los bellos, nosotros los felices!” F. Nietzsche.

Carta de un asesino a la familia de la víctima

Mi nada estimada familia Duarte, Yo, Marqués de Salor y asesino confeso de su querida hija, he sentido la necesidad de daros una explicación sobre mis actos. Empezaré diciendo que esta no es una carta de arrepentimiento; soy una persona coherente consigo misma, por lo que nunca en la vida he sentido tal cosa. Si… Sigue leyendo Carta de un asesino a la familia de la víctima

Juan Currante

  A esas alturas, Juan ya sabía serle esquivo al tedio que acarreaba su vida rutinaria. Otro, en su lugar, hubiese preferido acabar colgado de una soga antes de despertarse un día más encarnado en semejante criatura desdichada. Pero Juan Currante ya no se permitía sentir nada y, como aquellos virtuosos de las religiones ascéticas… Sigue leyendo Juan Currante

Las enseñanzas de Xii, el Abuelo. I

Esta amistad ya venía de lejos. El dulce acuerdo que mantenían mis oídos y el sonido de lo profundo ya formaba parte de la constitución de ambos. Pero aquella noche el encuentro fue sublime. Ambos nos abrazamos desnudos sin vergüenzas que esconder y sin emociones que disimular; y la unidad que resultamos pisaba la tierra… Sigue leyendo Las enseñanzas de Xii, el Abuelo. I

La sonrisa del repartidor

Una vez más, sentado en la butaca de su ordenado despacho, al Prof. Wahrsagen le sorprendió el alba mientras realizaba uno de sus habituales cálculos aritmético-sociológicos para intentar predecir el número exacto de veces que sonreirá el repartidor cuando le traiga por la mañana el paquete que está esperando.

Recolectores de mierda

  “Pandilla de fundamentalistas y recolectores de mierda. Se nutren de la sublimación de la idea, de la sublimación del Padre,

Tetas

Como dos suspiros de consuelo sobresalen de tu cuerpo ardiente. Frutas del bien y del mal, miran altivas en derredor sin temor a ser rechazas. Confiadas fijan la mirada, como si supiesen que es la necesidad la que las hace ser. Como mármol renacentista iluminan toda la estancia y todo aquel que las ve no… Sigue leyendo Tetas